BENABARRE

Santa María de Benabarre

En el interior del castillo que domina la población.

La antigua iglesia románica de Santa María de Benabarre, situada dentro del recinto del castillo, fue sustituida por un edificio gótico mucho mayor en el siglo XIV, que tras ser usado militarmente fue muy transformado y perdió la zona de la cabecera. Conserva la portada y algunas capillas ojivales, así como la torre muy posterior.

El castillo ha sufrido muchas vicisitudes a lo largo de los siglos. Consta que Ramiro I estaba en el castillo en 1062. En el siglo XII dependía del vizcondado de Áger y tenían la tenencia los Entenza. Cuando Jaime II en 1322 restauró el condado de Ribagorza para su hijo, aquí residió la capitalidad hasta la incorporación del condado a la corona por Felipe II a finales del siglo XVI. El castillo fue mandado demoler.

Se rehizo en el siglo XVII ante la sublevación catalana. Fue afectado por la guerra de Sucesión, por la de la Independencia y por las carlistas, época en que se modernizó para adaptarlo al nuevo armamento. Tras ellas ya acabó en completa ruina.

Queda una cisterna del siglo XIV, dañada por las lluvias de la primavera de 2013.

Excavaciones realizadas desde 1991 han dejado al descubierto la cabecera de la iglesia gótica y restos del edificio románico primitivo.

La parte románica se reduce a los restos de la base del ábside norte.

La iglesia mencionada en el siglo XI estuvo vinculada a Roda desde sus orígenes.