El Obispo de Roda en Ribagorza
Estudio histórico-arqueológico

FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS DE PAU


EL OBISPO DE RODA EN RIBAGORZA

Estudio histórico-arqueológico

Trabajo de estudio e investigación para la dirección del departamento español presentado en Diciembre de 1973 por Suzanne BANCEL

Director de investigación Sr. Barreré

Traducido del francés por: Fernando ALCOYA


INTRODUCCION

El presente estudio tiene por objeto el esclarecer la significación histórica de la creación en Roda a finales del siglo X del obispado de Ribagorza. Este estudio se preocupa particularmente de los medios empleados para dotar a una nueva sede, de un fundamento material, es decir de una catedral, y por consecuencia examina minuciosamente las opciones arquitectónicas que dirigieron su edificación.

Por muchas razones de orden histórico y artístico, el caso del obispado de Roda es singular:

-    Por el proceso de su aparición en un condado minúsculo y la elección de opciones políticas originales contemplando a menudo un espíritu de independencia,

-     Por la polémica a la cual da lugar la jerarquía eclesiástica debilitada desde su creación

-   Y por un estilo de construcción en 1067 que hace una obra catalana en territorio aragonés.

Nosotros nos hemos limitado a los siglos X y XI abarcando así lo histórico de la construcción románica. Por esta razón, se encuentran fuera de este estudio, la obra pictórica, la escultura presente en la portada de entrada y el sarcófago de San Ramón, así como las obras que se guardan en el museo , porque casi todas son posteriores al año 1100.

La primera parte consiste en recordar el cuadro geopolítico en el cual nació el obispado.

Después sigue un estudio histórico del condado de Ribagorza desde su formación hasta su integración en el reino de Aragón el cual pone en valor las opciones políticas insólitas de ciertos hombres en el curso de tres siglos enturbiados por las invasiones árabes.

Durante el nacimiento y consolidación del obispado de Roda veremos dividirse al alto clero entre los partidarios de la jerarquía eclesiástica tradicional y los nuevos "políticos" de la Iglesia.

Solamente después de este pequeño trabajo histórico podremos abordar el estudio del obispado de Roda.

Una vez situados en el tiempo y en función de las corrientes artísticas de la época, propias de la región, examinaremos, además de su situación, las estructuras y su ornamentación exterior relativos a la construcción de 1067. Seguidamente vendrán los estudios específicos que abordan los problemas del interior del templo, plano, suportación, abovedamiento, con aspectos particulares de la cripta o de la iglesia primitiva.

Un lugar especial está reservado a las construcciones conventuales adjuntas a la catedral, el claustro y sus dependencias, la capilla que se abre sobre la galería oriental, así como una sala abovedada digna de interés.

La mayoría de las obras consultadas, en particular los estudios de la "Edad Media de la Corona de Aragón", lo han sido en la biblioteca central de Barcelona. No ayuda nada el poco tiempo que se ha tenido para realizar las investigaciones. No hemos podido consultar Los Archivos de la Corona de Aragón reunidos en esta villa.

II  EL CONTEXTO HISTÓRICO

1.-  EL ENTORNO GEOPOLÍTICO

Roda de Isábena (al norte de Benabarre, Huesca) es la capital del antiguo condado de Ribagorza, incorporado a la Corona de Aragón en el siglo XI. El territorio donde se inscribe está prácticamente desierto en la mayor parte de nuestros mapas.

La situación geográfica es por tanto de interés y característica de esa frontera de España. Roda está situada en la cima de un pináculo, a 2 Km. del rio Isabena, que desciende rápidamente sobre el Cinca, por medio de su afluente el Ésera. Al este y al oeste otros valles rodean al lugar, es el valle del Noguera Ribagorzana, también el del rio Ésera y más al oeste se encuentra el valle del Cinca.

Adjuntamos a nuestras notas que el pináculo de Roda desciende rápidamente por vertientes cubiertas de olivares y de almendros para convertirse después en cuatro sierras; al oeste la sierra de Bacamorta, al sur la sierra de Ballabriga, últimos contrafuertes de los Pirineos, sin olvidar al imponente Turbón, que con sus 2492 metros anticipa en la lejanía el pico del Aneto que se perfila al norte en la barrera morada de los Pirineos.

La importancia política del suelo, de la naturaleza y del relieve es grande. La estructura de los valles explica la formación de condados de los cuales nos ocuparemos: el condado de Ribagorza, luego al este, el de Noguera Ribagorzana, el condado Pallars, al oeste más allá del Cinca, el condado de Sobrarbe.

Perpendicularmente a estos valles, las sierras, los últimos contrafuertes de los Pirineos, Guara, Arba, Montsech, juegan un papel importante en la protección de los centros de resistencia montañosos que fueron los tres condados después de la invasión árabe. 

Los Pirineos pues son un factor geopolítico de primer orden en la historia de Ribagorza. Los condados pirenaicos se constituyeron independientemente los unos de otros, pero estuvieron siempre conectados por los valles y los pasos de montaña con Francia. Sancho el Mayor de Navarra ilustra esta apertura cuando entre 1000 y 1035, extiende sus dominios hasta Gascuña.

Los Pirineos son por lo tanto un factor de unidad. Joaquín Avella en su estudio Geopolítico de la Corona de Aragón dice:

Los condados no fueron más que el producto de la geografía y del suelo; las montañas que actuaron como barrera de localización y los valles de lazo de unión. 

La llegada de los francos a Ribagorza y Pallars fue simultáneamente a la conquista de Gerona (785). Es en Gascuña donde los habitantes de la vertiente sur de los pirineos compraban Pendulos y vajillas. Durante los meses de verano la unión era celebrada con fiestas. De esta unión quedan numerosos elementos lexicológicos.

Estos intercambios no nos deben llevar pues a considerar al condado como un crisol cultural, ni siquiera como un importante grupo de población. El valle del Isábena no es muy fértil, y si hoy los agricultores son autosuficientes por los productos de su huerta, estamos en el límite norte de la cultura del almendro y del olivo que nos dice que el suelo no es demasiado rico. El valle del Isábena nunca ha estado muy poblado y la población siempre ha estado diseminada

En los siglos que nos van a ocupar (X y XI) la organización era muy simple. En su historia de España Menéndez Pidal remarca:

En Ribagorza, como país muy reducido, apenas existía jerarquía militar o administrativa; y cuando los documentos hablan de gardingos, tinfados, vizcondes y vicarios lo hacen siguiendo la tradición visigótica y por mera formula desprovista de fundamento real. Solo a finales del siglo X aparecen los séniores como autoridades locales representativas del poder central

Sin embargo Ribagorza tierra propicia a la resistencia contra la morisma y abierta por el norte a Gascuña, hará elecciones políticas completamente originales.

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