Escultura

Esculturas.

Si en el caso de los tejidos, marfiles o esmaltes, se hace preciso el recurso a centros lejanos de elaboración, no ocurre igual en el caso de las esculturas: pues "es lógico que la villa de Roda de Isábena, Sede de San Ramón, obispo que presidió la sorprendente floración artística de los pueblos de Ribagorza, tuviera sus talleres propios de imaginería y aún de otras artes aplicadas, que subsistirían muchos años después bajo la comunidad de Canónigos que sustitutó al obispado". Ya hicimos referencia a su lugar a "Pedro carpintero"inscrito en el necrológio del claustro como socio del cabildo, mención qu interpretamos como propia de un artífice destacado del gremio de la madera.

La portada principal se abre en el muro sur. Está datada en el primer tercio del S. XIII. El responsable del programa escultórico de los capiteles tomó idea de las escenas plasmadas en el sarcófago de S. Ramón, al que nos referimos en su apartado correspondiente. Así, en los capiteles del lado oeste encontramos "El Paraiso" (¿), un ángel luchando contra el dragón de siete cabezas, el sacrificio de Isaac, y San Ramón entre dos diáconos, San Miguel en el pesaje de las almas y, por último, la Presentación en el templo. En los capiteles del lado Este están representados la Huída a Egipto, caballero en lucha contra león (representación heráldica de la casa de los Erill?), Epifanía, Visitación, Natividad y Anunciación. Nótese la anacrónica ubicación de la escena de la Visitación, entre Natividad y Epifanía; quizás pudiera deberse al mejor aprovechamiento de los volúmenes a trabajar, toda vez que hay escenas esculpidas sobre capiteles verdaderos y otras sobre capiteles "falsos" levantados sobre fustes rebajados en los propios sillares angulares.