La primera catedral del Reino de Aragón, degradada a iglesia rasa

08.04.2019


La curiosa historia del templo de Roda, en el histórico condado pirenaico de la Ribagorza


Zaragoza. 04/01/2018

Olvidada para el gran público, descabalgada de la selecta lista de catedrales de España, el pequeño pueblo aragonés de Roda de Isábena atesora uno de los más emblemáticos templos cristianos de la Península. Entre otras cosas, por que no solo fue la primera catedral del Reino de Aragón sino, también, centro de poder eclesiástico -y político- durante parte de la Edad Media. Y todo eso en una minúscula población que hoy en día subsiste con apenas medio centenar de empadronados. La catedral tiene una curiosa historia:acabó degradada hasta quedar relegada a ser iglesia rasa, que es como funciona en la actualidad.

Roda de Isábena pertenece a la comarca de la Ribagorza (Huesca), una de las comarcas del Pirineo aragonés. En el siglo X se consolidó como un centro neurálgico de poder. Primero, como pieza central en el entonces condado de la Ribagorza. Después, como uno de los enclaves de referencia del recién nacidoReino de Aragón, que vio la luz en la primera mitad del siglo XI por la unión de los condados de la Ribagorza, Aragón y Sobrarbe.

Para entonces, cuando nació formalmente el Reino de Aragón, Roda de Isábena ya era sede episcopal y tenía catedral. El templo, que ha llegado a nuestros días, muestra los vestigios de aquella relevancia histórica que tuvo. Dedicada a San Vicente y San Valero, la catedral de Roda de Isábena fue fundada poco después de que esta localidad fuera reconocida como sede episcopal.

La catedral fue consagrada el 1 de diciembre del año 956, cuando la mayor parte de la Península seguía dominada por los musulmanes, mientras el norte se armaba y le iba comiendo terreno a Al-Andalus.

Justo cincuenta años después de su consagración, la catedral de Roda fue parcialmente destruida por una violenta incursión de tropas musulmanas. Su laboriosa reconstrucción no culminó hasta el siglo XII, remozada al gusto del románico lombardo.

Conforme el Reino de Aragón fue ganando terreno y poder, conforme fue extendiendo sus fronteras, Roda de Isábena fue perdiendo poder y significado religioso y político. La Corona de Aragón dio paso a la monarquía hispánica cimentada por los Reyes Católicos. Y, tras ir cayendo en el olvido, unas centurias después la catedral de Roda dejó de existir como tal. El siglo XVIII certifica su declive al perder el rango de catedral y pasar a convertirse en colegiata. Pero con el tiempo seguiría perdiendo peldaños: de colegiata pasó a ser iglesia rasa, que es como funciona en la actualidad, como modesta iglesia parroquial de una pequeña población del Pirineo cargada, eso sí, de rica historia.

Gran valor histórico y artístico

El templo de Roda sigue teniendo un extraordinario valor. No solo por su antigüedad, por su pasado, sino por el arte que atesora. Es un conjunto monumental situado en la parte alta de la población y conformado por la iglesia, tres criptas, una torre y un claustro trapezoidal, al que se añadieron posteriormente la hospedería y un pórtico.

La iglesia presenta planta basilical de tres naves que se dividen en tres tramos. La cabecera de tres ábsides está precedida por un presbiterio bajo el que se abren tres criptas. De igual forma se divide en tres naves la cripta alojada bajo el ábside central. Las cubiertas y soportes son parte de la reconstrucción del templo en el siglo XII.

El claustro tiene planta rectangular, construido en piedra, en estilo románico y decorado progresivamente con numerosas inscripciones funerarias, situadas principalmente en el intradós de los arcos. Conforman unnecrologio o registro de los difuntos relacionados con la historia de la catedral hasta mediados del siglo XIV, que por sus características es único en el mundo.

Inmersa en sucesivas fases de restauración desde hace décadas, la antigua catedral de Roda de Isábena acaba de ver culminadas las obras de reparación de dos de los lados de su claustro, trabajos en los que el Gobierno aragonés ha invertido 138.000 euros.

Artículo tomado de ABC. Aragón