LUZÁS

Castillo de Luzás

En el montículo que domina el pueblo de Llusás.

Del castillo, que debía ocupar toda la superficie del montículo, únicamente se conserva la torre de seis pisos, la base de dos torreones semicirculares al noroeste y al sudoeste del recinto y algún pequeño fragmento de muro.

La torre tiene seis niveles, los dos primeros ciegos. La puerta (reconstruida durante la reforma) está en el tercer nivel al norte y es dovelada interior y exteriormente. En el muro norte hay también tres ventanas de medio punto doveladas en el nivel de encima de la puerta y otras dos en el inmediatamente superior, donde también hay una larga aspillera.

La estructura se repite para el cuarto y quinto piso en las restantes caras, excepto en la del oeste, que en cada lado del cuarto piso muestra dos ventanas y en el tercero el agujero de la letrina y una aspillera. Del piso superior que conserva alguna almena. Es muy difícil precisar qué aberturas tenía ya que los muros antes de la restauración estaban muy erosionados. Pudiera ser también que finalizase la torre con una techumbre de madera.

La torre forma un pentágono irregular con los dos lados que dan al oeste más cortos. En el interior podía apreciarse como estos dos lados quedan separados del resto de la torre por una pared recta, con lo cual el interior es un cuadrilátero con el añadido de un triángulo al oeste.

Es posible apreciar que el triángulo albergaba la letrina, se ve el agujero y la piedra en el muro a modo de canal de desagüe al nivel de la tercera planta.

En el nivel inmediatamente superior una hornacina situada al este pudo estar dedicada a capilla, tal como ocurre en Viacamp.

La cubierta de cada piso debió ser de madera, se ve algún agujero para encajar las vigas y dos ménsulas en la pared este del tercer piso que debían soportar la cubierta superior.

Antes de la restauración se podía acceder al interior de la torre por un gran agujero en el muro sur, producido por las muchas piedras que la gente se había ido llevando a lo largo de los años.

Al sudoeste aún queda un buen fragmento de la base de un torreón circular, construido directamente sobre la roca.

El aparejo es cuidado, de piedras pequeñas, según el modelo habitual del siglo XI.

Múltiples agujeros en las proximidades de la puerta y las ventanas llevan a pensar que hubiese diversas construcciones añadidas de madera a modo de matacanes o balcones.

Ha sido restaurado eliminando humedades y reponiendo los sillares expoliados.