MONTAÑANA

Nuestra Señora de Baldós (antes San Martín de Montañana)

En un cerro que domina el pueblo, junto a los restos del castillo. 

Es una impresionante construcción románica de una nave con planta de cruz latina y bóveda de cañón apuntada, que arranca de una imposta biselada y es reforzada por un arco fajón apoyado sobre dos pilastras. Las capillas del crucero se cubren también con bóvedas apuntadas.

El ábside es semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera, que arranca de una imposta que no continúa la de la nave sino que está a menor altura, decorada aquí con elementos esféricos, peces, pájaros, rosas de seis puntos y otros motivos. El ábside se abre a la nave mediante un arco presbiterial. Sobre el arco se levanta un muro diafragma.

El ábside tiene en el centro una ventana de arco de medio punto de doble derrame. Una serie de ménsulas desgastadas sostienen el ráfil bajo la cubierta.

La capilla norte está decorada a este y oeste con canecillos en caveto que sostienen una cornisa biselada. Esta capilla tiene también, al este, una ventana, actualmente cegada, y otra ventana al norte de mayor tamaño.

La capilla se prolonga en otra menor, más rústica, iluminada por una ventana cuadrada al norte. Esta última capilla es fruto de la unión de los restos de la capilla del cementerio -cuando éste se eliminó- con la iglesia.

Al este la capilla norte tiene una hornacina con pinturas dieciochescas sobre la ventana tabicada.

La capilla sur sirve de base al campanario y recibe luz de una ventana de medio punto al sur. Tiene también una hornacina vaciada en el muro este, que actualmente se utiliza para el armario que controla la iluminación.

El campanario de planta cuadrada culminaba antes de la restauración en un tejadillo a dos vertientes. Se divide en tres tramos enmarcados por pequeñas arcuaciones apuntadas y gruesas lesenas angulares, siguiendo la tradición románica, pero ya dentro del periodo gótico avanzado. En el primer piso sólo hay una ventana de medio punto al este y otra de arco apuntado, muy transformada, al oeste. En el segundo se abren ventanas doveladas de medio punto: dos al este con sus campanas, dos al oeste (una con campana), una al sur con campanas y una hacia el norte. En las caras sur y norte aún hay otro nivel, con dos pequeñas ventanas de medio punto al sur, dotadas actualmente también de campanas. Los espacios interiores del campanario están cubiertos con bóvedas que tienen las claves y ménsulas de sus nervios esculpidas.

Al campanario se accede por una puerta al sur dovelada. En ella hay grabados en dos dovelas escudos cabeza abajo (en uno de ellos se aprecia un árbol ramificado). Toda esta parte debió añadirse más tarde y se usaron materiales que originalmente debieron estar en otro sitio. Esta puerta, tras un corto espacio abovedado, da a otra que accede a la iglesia.

A los pies de la iglesia se alza el coro, posterior a la obra original, El coro se apoya en un arco rebajado de piedra pulimentada con aristas suavizadas con gruesos boceles, tiene una barandilla de madera trabajada y, bajo él, hay un interesante artesonado.

Bajo la escalera del coro hay una gran depósito para diezmos que quizás fue usado como pila bautismal.

También bajo el coro, vaciada en el muro norte, hay una capilla cubierta con bóveda de crucería, que a su lado este alberga un espacio funerario con sarcófago.

El coro recibe luz de una ventana de doble derrame, decorada con dos arquivoltas sobre impostas biseladas y columnas lisas, situada en el muro oeste.

Bajo el coro hay también un arcosolio en el muro de poniente, bajo un arco rebajado, en el cual durante la restauración quedaron al descubierto unas importantes pinturas del gótico lineal.

Lo que más destaca de la iglesia es la portada al sur. La forman cinco arquivoltas de medio punto y un guardapolvo exterior decorado con puntas de diamante.

En el tímpano aparece el Pantocrátor con nimbo crucífero en una mandorla sostenida por dos ángeles. Está en la tradicional actitud de bendecir con la mano derecha con dos dedos levantados y con el libro en la izquierda

Las arquivoltas arrancan de una imposta biselada, que se sostiene sobre columnas con capiteles que alternan los fustes monolíticos con los de tambor. El capitel más exterior, tanto a izquierda como derecha, carece de columna. Al finalizar los capiteles hay una ménsula en nacela a cada lado de la puerta.

En los capiteles de la izquierda (oeste), de izquierda a derecha, se ve primero una cabeza de tres caras en el que no tiene columna.

Después tres capiteles seguidos muestran el pecado original, Dios y un ángel indican la expulsión del Paraíso a Adán y Eva, que aparecen en los dos siguientes, primero con la serpiente avergonzados de la desnudez y luego condenados ya al trabajo, Adán con un saco y Eva sentada hilando.

En el último capitel de ese lado, cuatro monstruos atacan un ser humano con una bolsa colgada del cuello, representación del pecado de la avaricia.

A la derecha de la puerta (este), la ménsula tiene esculpida una figura femenina atacada por dos cuadrúpedos que le arañan simultáneamente los senos y el sexo.

En los siguientes capiteles de la derecha (oeste), siguiendo el mismo orden, se ve en uno el sacrificio de Isaac con un ángel en posición muy forzada deteniendo la mano de Abraham y en otro el carnero ofrecido como sustitución para el sacrificio.

Sigue un capitel con un personaje rindiendo tributo a otro sentado inidentificable y al lado un personaje con una vara (¿San José?).

San José, según interpreta Iglesias, formaría parte de la escena con el capitel siguiente-, dos personajes femeninos con una paloma detrás -la Anunciación, según Iglesias, tal vez la Encarnación o la Visitación. La paloma (el Espíritu Santo) parece hablar al oído de la Virgen, que está hilando.

A partir de aquí los capiteles están muy deteriorados, en el contiguo a la Anunciación, diversos autores consideran que representa el ángel sobre el sepulcro vacío y las Santas Mujeres viniendo a ofrecer sus óleos. Dado el estado del capitel donde lo único claro es la figura del ángel, no veo tan segura la interpretación.

En el último capitel aparecen dos figuras, pero cualquier interpretación es meramente especulativa.

En la imposta toda la decoración es de tijas y hojas vegetales, excepto en un tramo, sobre los capiteles del sacrificio de Isaac, donde se ve una serpiente. En el interior de las jambas, hay a cada lado un grabado idéntico donde se leen las letras A y S y debajo lo que parece un símbolo mariano.

Sobre la portada hay un friso continuo de arcuaciones, algunas decoradas con puntas de diamante, con una gran hornacina en medio, que debía albergar alguna imagen. Tres ménsulas sostienen las arcuaciones del lado izquierdo, dos decoradas con figuras humanas y la otra con una bola. Bajo la imposta de que parte el arco de la hornacina hay otros elementos decorativos a modo de ménsulas, en ellos se distingue una mano sobre una cabeza y un rostro. La decoración del lado derecho casi ha desaparecido y lo que queda es irreconocible.

El aparejo es de sillares pequeños bien escodados y ordenados en hiladas regulares, excepto en el ábside donde hay algunos sillares grandes y en el muro que resguarda la escalera de acceso al campanario y en algún tramo al este de la capilla norte donde los muros son de mampostería. Al lado izquierdo de la puerta el paramento se levanta sobre un zócalo como el del campanario. En el muro norte, hacia los pies, hay un contrafuerte. La cubierta es de losas.

Fue consagrada en 1026, después de haber sido destruida una iglesia anterior en una incursión musulmana, pero la iglesia actual cabe fecharla en el siglo XIII.

Procede de aquí un retablo gótico de la Virgen del Rosario, de la segunda mitad del XIV, obra de Pedro García de Benabarre, actualmente repartido entre el Museo de Arte de Cataluña y diversas colecciones privadas de Barcelona, Londres y Nueva York.

La imagen gótica de mármol de la Virgen fue destruida en 1936.

La iglesia era dedicada primitivamente a San Martín. El cambio de advocación lo sitúa la leyenda hacia 1412, cuando la imagen de la Virgen se apareció en el mas de Felip y curó milagrosamente a un pastor que tenía el brazo "baldado". Esta imagen, colocada primero en un altar lateral, sustituyó en el principal a la imagen de San Poncio que lo presidía.