En el interior

San Juan del Calvario

Un signo de los contactos Roda-Valle de Bohí, está en la imagen de San Juan. Se trata de la única pieza que se conserva de las tres que, junto con el Cristo y la Virgen, componían un Calvario, al estilo de los famosos descendimientos de aquel Valle, hoy en los museos de Barcelona y Vich. Del Cristo que lo presidía podemos ofrecer una fotorecogida por la expedición del Instituto de Estudios Catalanes en su gira en 1907. La imagen de San Juan estuvo sujeta por los pies a una viga transversal a modo de soporte. Parece chamuscada en algún incendio que arruinaría si policromía. Fue rescatada de entre los trastos viejos de las falsas de la Catedral. Le une a los grupos de Erill La Vall, el mismo "concepto plástico", "su canon humano, la justeza del gesto y el realismo incisivo de sus miembros modelados con sobriedad". Pero las diferencias de ejacución y detalle son evidentes ya que se salen del formulismo reiterativo de aquellas en busca de un acentuado naturalismo evolutivo. El tallado de su pelo, rostro y pliegues le acerca al escultor del sepulcro de San Ramón, obra anterior a 1170, y más en concreto con el cincelado de la escena de San Ramón pontificando, el ángel de la Anunciación y los Evangelistas del soporte.


La Virgen de Estet

El nombre le viene de una ermita que hubo en tiempos en las afueras de Roda que se arruinó. La imagen fue recogida en la Catedral. Estet es un pueblecito, hoy desierto, del antiguo Barrabés en el Noguera Ribagorzana, sito en un altozano de la margen derecha del valle, entre Forcat y Bono. Fue propio del Monasterio de Santa María de Obarra, hasta 1295, en que fue permutado junto con Nocellas, por Campo. En 1312 Estet pasó a la sede de Lérida con todo el Barrabés. La iglesia del diminuto lugarejo de indudable origen románico, hoy muy mutilada, debió poseer cosas buenas a juzgar por el frontal que de ella se conserva en el MNAC. He pensado si el nombre de "Virgen de Estet" sea por haber pertenecido la imagen a la referida iglesia y recogida de allí al hacer el cambio con Lérida. En tal supuesto sería trasladada a la ermita de Roda, que adoptaría aquella denominación.

La talla es de un románico algo avanzado. Un final del XIII no le viene mal. El vuelo y soltura de sus ropajes y el Niño en cunclillas apoyando en la rodilla de la Madre solamente los pies, acusan mucha evolución. La escultura, con todo, es meritoria, excepto su policromía, a mi juicio postiza y reciente.



La Virgen románica:

precisa ser especificada dadas las diferentes tallas que existen de otros estilos o con denominación especial. La imagen en cuestión cabe sea uno de los mejores logros de aquella escuela de imaginería. Su fina estilización y armonía, revelan el carácter y excepcional maestría del artista. Hay en ella parentesco con las esculturas del taller ribagorzana del Valle de Bohí. Pero las semajanzas son más bien superficiales, ya que en las producciones de Tahull se perciben detalles de signo oriental mientras en Roda parece predominar el clasicismo mediterráneo. La elegante dignidad del rostro de la Madre que se reproduce en la cara del Niño, obedece a esquemas diferentes a la Majestas Domini del frontal de Santa María de Tahull en Barcelona o a la imagen del Salvador en aquella parroquia, obras evidentes de la misma mano. El profuso plegado de las vestiduras de estas, contrasta con las sobrias insinuaciones de la imagen de Roda. Una talla que por sus características podría tener rasgos de identidad de origen, a la de Roda, es Santa María de Calvera, que viene publicada en la monografía dedicada a Obarra. Si prescindimos de su esbeltez y estilización, presenta con aquella notas comunes.

Angeles del altar mayor



La base son cuatro ángeles con los símbolos de los evangelistas.

Anteriormente estuvieron sosteniendo el sarcófago de San Ramón.

Pila bautismal

Frente al acceso a la cripta está la pila bautismal galllonada.