Breve bosquejo histórico

San Vicente de Roda fue consagrada en 956. Destruida, a principios del siglo XI, por Abd-al-Malik, y consagrada de nuevo en 1035. El año 1068 Sancho Ramírez restauró la sede episcopal, que se hallaba en muy mal estado. En 1107 fue consagrada la capilla de San Agustín, que era el oratorio para la enfermería del capítulo, y en 1125 la cripta central. Durante este período se construyó también el claustro y otras dependencias. En 1143 se trasladó la sede de la diócesis a Barbastro y en 1149 definitivamente a Lérida.

Después del traslado de la sede, el capítulo de Roda siguió teniendo amplias posesiones y rentas hasta finales del siglo XVIII en que se convirtió en una simple colegiata, pero aún duró el cabildo hasta la desamortización (1843).

En el Renacimiento se reformaron algunas dependencias y se retocaron algunos elementos del conjunto, pero las grandes reformas se hicieron en el siglo XVIII, después de la ocupación francesa. Se rehicieron las bóvedas y se reformó el tejado, se abrió el gran ojo de buey al fondo de la nave central, que se había alargado para colocar el coro y el órgano, se modificó el campanario, se transformó la fachada sur en estilo neoclásico, se cerró la puerta a los pies, se abrió la capilla de San Sebastián y un nuevo acceso al claustro.

El capítulo catedralicio seguía primero la regla aquisgranesa hasta que en 1092 se transformó en canónica agustiniana.

El año 1864 se trasladó al Archivo Capitular de Lérida lo que quedaba del fondo medieval de Roda. El códice más importante (Códice de Roda) se guarda en la Academia de la Historia en Madrid.

La iglesia fue declarada Monumento Nacional en 1924.

En 1936 desapareció casi por completo el retablo del siglo XVI que presidía el altar mayor, obra de Gabriel de Joli, y fue quemado, como ya se ha mencionado, un gran Cristo de madera

Las estructuras de la catedral fueron limpiadas y consolidadas entre 1960 y 1980 en trabajos dirigidos por el arquitecto Francisco Pons Sorolla y Arnau.

Desaparecieron gran parte de los objetos de su patrimonio en un robo efectuado en diciembre de 1979 por la banda de Erik el Belga. Más tarde se recuperaron algunas piezas, como la talla en madera de San Juan y algunos fragmentos de la silla llamada de San Ramón.

En la iglesia conserva también retablos góticos, que por su tamaño no desaparecieron en el robo.

Otros objetos se hallan en el Museo Diocesano de Lérida: el arca relicario de San Ramón, la casulla y la capa pluvial de San Vicente, la capa pluvial de San Pedro y la capa pluvial para funerales.

Prof. D. Francisco Martí Fornés